wpid-sg_630x829.jpg

Partido y primera final nula para Europa

El último tren hacia Europa para Espanyol y Rayo Vallecano pasaba ayer por la mañana por Cornellá. Los dos conjuntos necesitaban los tres puntos para mantenerse en la lucha por la séptima plaza como última opción de conseguir un billete para viajar por Europa la próxima campaña. Más cerca lo tenían los pericos que, en caso de ganar, empatarían a puntos con el séptimo clasificado, el Athletic de Bilbao. En el caso de victoria rayista ambos quedarían empatados a puntos.
Las sensaciones desde el inicio fueron mucho más positivas para los locales. Saltaron al terreno de juego con las ideas más claras y con un fútbol más directo como nos tiene acostumbrados esta temporada, comenzaron a fabricar la primeras llegadas peligrosas del encuentro. Caicedo tuvo en sus botas el primer aviso serio con un zapatazo desde la frontal que ser marchó muy cerca del palo. El Rayo no salía de su campo ante el empuje de los locales, que volvían a generar peligro con un remate cruzado que detuvo sin problemas Toño. El Espanyol era el único equipo sobre el césped y el gol estaba cada vez más cerca. Por centímetros no llegó tras un sensacional libre directo ejecutado por Arbilla que escupió el larguero.
El Rayo apenas ofrecía oposición al juego de los blanquiazules. Jémez no estaba nada contento con el juego de los suyos pero, cosas del fútbol, en la primera llegada con peligro el gol cayó del lado de los vallecanos. En una balón robado cerca del área por Insúa Bueno le tira la pared en la frontal y el argentino define con la sutileza de un nueve ante Kiko Casilla. Jarro de agua fría para un Espanyol que no se vino abajo y se lanzó de manera timorata en busca del empate.

Tras el descanso fue el Rayo quien se sentía más cómodo y jugaba con el viento a favor. Las continuas interrupciones frenaban el ritmo del partido lo que favorecía las intenciones de los de Jémez. El Espanyol apenas se acercaba con peligro sobre la meta de Toño y ante esa situación Sergio González comenzó a mover el banquillo buscando mas equilibrio y creatividad en la medular en una segunda sin apenas ocasiones de gol.

El crono seguía su curso sin que el Espanyol fuera capaz de poner a prueba a Toño. Sergio García apenas recibía balones en buena condiciones y su equipo lo acusaba en exceso. El balón circulaba sobre el césped sin un rumbo fijo convirtiendo a ambos guardametas en meros espectadores. Cuando el partido encaraba su recta final y nadie esperaba la reacción perica llegó el tanto del empate en una sin quererlo. Un centro cerrado de Héctor Moreno que no consiguió cabecear Stuani sorprendió a Toño y acaba en la red. El Espanyol se animó en el tramo final en busca de tres puntos que les acercasen a puestos europeos pero no hubo tiempo para más.

Ambos equipos firmaron las tablas que nos les viene a ninguno bien para europa.

Deja un comentario Cancelar respuesta