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El Atleti máquina de hacer goles

El Atlético se ha convertido en una máquina de rentabilizar sus goles. Ante el Espanyol sumó su tercer triunfo por 1-0 consecutivo en la Liga, gracias a un gol de Griezmann en el arranque del encuentro, tras una buena acción de Óliver. La victoria permite al equipo de Simeone seguir siendo segundo, a cuatro puntos del Barcelona, independientemente de lo que haga el Real Madrid contra el Eibar. La mala, pésima, noticia para el Atlético fue la grave lesión de Tiago, que tiene la tibia fracturada. El Espanyol se marchó del Calderón sin exigir una sola para de Oblak.

Se fue el aficionado rojiblanco satisfecho por el triunfo, pero rumiando la lesión de su centrocampista más importante, justo tres días después de dedicarle una gran ovación. Simeone cambiaría alguno de los puntos de este partido por la salud del portugués, la brújula del Atlético. Estaba Tiago en un momento dulcísimo. Jugaba, robaba y mandaba. Se hace difícil decir un futbolista más importante que Tiago para el Atlético. Quizá Godín y Griezmann, nada más. Tendrá que reinventarse el cuadro rojiblanco en el medio. Saúl, que suplió ante el Espanyol al sancionado Gabi, es quizá la opción más real. Thomas, que disputó sus primeros minutos a muy buen nivel, es otra. En enero llega Kranevitter, pero quizá conviene no poner el peso del equipo en un chaval que todavía no sabe lo que es jugar en Europa.

El propio Tiago inició la acción del único gol del partido, aunque quien la convirtió en una ocasión fue Óliver, hábil para marcharse de Álvaro y preciso para asistir a Griezmann, que sacó un remate complicado y el balón terminó en el palo contrario, en un rincón imposible para Pau. Fue tan extraño el remate de Griezmann, que no queda claro si fue él o Enzo Roco quien tocó el balón. En cualquier caso, el Atlético recogió el premio a su intenso inicio de encuentro, que finalmente resultó decisivo. Lo fue porque volvió a ser un muro en defensa. Tan bien trabajó el Atlético y tan bien frenó al Espanyol, que no hubo noticias de Oblak. Los aficionados que vieran el partido por la televisión quizá ni supieron de qué color vistió el esloveno.

El partido fue claramente del Atlético, pese a lo ajustado del resultado. Apenas sufrió y creó las ocasiones suficientes como para no sufrir. Griezmann se topó con Pau y en la misma jugada Vietto mandó a las nubes el rechace con el portero batido, Godín y Torres se toparon con el palo, Pau evitó el gol de Thomas… Tuvo llegadas el Atlético, pero le cuesta cerrar los partidos al equipo de Simeone. A cambio, atrás es un cerrojo. Ha dejado la portería a cero en 12 de los 18 partidos disputados y suma cinco partidos consecutivos sin encajar un gol, tres en Liga y dos en Champions. Giménez y Godín (también el resto del equipo) volvieron a funcionar como un reloj.

Aprovechó Óliver su oportunidad. Durante la primera parte, además de la buena jugada del gol, conectó bien con Tiago y con los delanteros, muy participativo. Vietto, por su parte, se movió bien entre líneas, pero demostró que tiene una falta de confianza que le lastra. Se le nota al encarar y hasta al disparar a puerta. Eso sí, la pidió y forzó varias faltas entre líneas. Quiere Simeone que Vietto se enganche y por eso le dio carrete de inicio. Después, en la segunda parte, fue el turno para Torres, a quien se le sigue resistiendo el gol 100. Combinó imprecisiones con buenas acciones. Su mejor remate besó el palo y se marchó fuera. Llegó tras una buena acción de Carrasco, que no se cansa de encarar. El belga volvió a dejar buenos detalles.

Se enfrió el partido con la lesión de Tiago, que fue de lo más extraña. El portugués cometió una falta sobre Asensio y al golpear por la espalda al centrocampista del Espanyol, se rompió. No hubo dudas desde el inicio de que la lesión era algo serio. Se retiró en camilla, con las manos sobre el rostro y el Calderón quedó rezando, cada cual lo que sabía. Bajó el nivel de juego el Atlético, pero no se desconectó. Siguió compitiendo bien y no dio opciones al Espanyol. Si algo positivo se puede sacar de la lesión de Tiago, es que el Calderón pudo al fin ver a Thomas, y el ghanés lo hizo de maravilla. Tocó siempre con criterio, a menudo de primeras, e incluso pudo marcar el segundo, pero lo evitó Pau. Un partido más, al Atlético no le hizo falta el segundo. De eso se encarga su sistema defensivo. Tres puntos más.

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