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No se juega

Se cumplen dos años del plante del Racing en los cuartos de final de la Copa del Rey ante la Real Sociedad que dio la vuelta al mundo.

Hace dos años el racinguismo vivía una semana crucial para el futuro de la entidad. Apenas había dinero en las arcas del club para pagar los desplazamientos de los partidos fuera o los arbitrajes de los partidos en El Sardinero. Quizás si lo había, pero los directivos lo malgastaban en otras cosas.

1390815682_932917_1390854558_noticia_normalEl 26 de enero el Racing visitaba el Ruta de la Plata de Zamora. Agustín y Nieto habían salido del club y Koné, máximo goleador del equipo, parecía poner rumbo a Pamplona. Los verdiblancos cayeron en Zamora y pese a mantener el primer puesto, el equipo se tambaleaba. En el viaje de vuelta a Santander, Paco Fernández y los capitanes del equipo pensaron en hacer algo, pues la situación era insostenible.

Durante la semana la plantilla leía un comunicado lanzando un ultimátum a la directiva, o se iban o no jugaban el partido frente a la Real. El presidente del club, Ángel Lavín lanzó una lamentable carta criticando a los jugadores, que llevaban varios meses sin cobrar y con alguna que otra falta de ortografía.

00240001_1391124648421_71_20_0_graLlegó el jueves 30 de enero y tras varias reuniones y advertencias sobre las sanciones, la plantilla se reafirmaba en su posición de no jugar si no dimitían. El día del partido hubo rumores sobre la dimisión del presidente, pero esta no se llego a producir. Puesto que la directiva seguía, los jugadores saltaron al campo y, en una imagen que dio la vuelta al mundo, se abrazaron negándose a jugar mientras los aficionados racinguistas cantaban “No se juega, no se juega” y “Racing, Racing”.

Los jugadores racinguistas dieron una vuelta al campo y los aficionados festejaban pues habían dado una lección de dignidad a un fútbol que esta falto de ella. Finalizada la celebración, la plantilla racinguista se puso a entrenar para preparar el partido frente a la Cultural Leonesa.

Paco Fernández: “Es el partido más importante que hemos tenido que jugar y lo hemos cambiado por mostrar a todo el mundo que la dignidad personal y profesional está por encima de todo.”

El 31 de enero se celebró la Junta de Accionistas que el presidente había suspendido el jueves por la noche, pero que volvió a ser convocada por Onur Arslan. A la llegada de los accionistas a los vomitorios del Sardinero, donde se iba a celebrar la junta, el estadio estaba cerrado. Finalmente, aunque con retraso, se celebró la Junta de Accionistas en la que se destituyó al anterior “consejo de administración” y se nombró uno nuevo con Tuto Sañudo como presidente. El Racing estaba liberado y veía un poco de luz.

En el siguiente partido en casa, el partido de la liberación, se rozó el lleno. El club estaba arrasado por dentro hasta el punto de no poder imprimir entradas por no haber medios para ello.

La sobresaliente temporada acabó con la fiesta del ascenso, los racinguistas retornaban a Segunda División tras vencer la eliminatoria ante la U.E. Llagostera, aunque luego se perdió la intrascendente eliminatoria de los campeones ante el Albacete.

Tras la liberación del club y el ascenso no todo iba a ser un camino de rosas. Hubo algun problema interno dentro del consejo que se saldó con dimisiones y un nuevo consejo de administración y para colmo, la LFP no dejaba inscribirse al Racing en Segunda División.

penas-racing-santander--644x362Tras manifestaciones ante la Delegación de Hacienda y el Ayuntamiento, el equipo salía en la Liga Adelante. Durante la temporada se abría un proceso de ampliación de capital, denominado como #OportunidadRRC. Con esta ampliación de capital se reducía 0 el capital del club para borrar las gestiones anteriores, pero había un riesgo, había que cubrir un capital mínimo para evitar entrar en causa de disolución.

Tras mucho tiempo con poca actividad en la ampliación de capital, el club afrontaba los últimos días del proceso con mucha incertidumbre. Al final, todo acabó bien y el Racing cubrió la ampliación de capital, el club pasaba a ser de sus aficionados.

En lo deportivo la cosa terminó en tragedia con el descenso a Segunda División B en la última jornada. El Racing busca ahora un acuerdo de patrocinio con el Gobierno de Cantabria para saldar sus deudas con Hacienda.

Un club de 102 años de historia que sigue vivo gracias a la valentía de una plantilla y un cuerpo técnico que se plantó ante los chorizos y la indignidad.

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